Descripción
Año seiscientos treinta y seis después de Cristo. En algún lugar de la llanura de al-Qadisiyya, al sur del actual Iraq, un hombre llamado Hormozd Mehr lleva tres días sin dormir.
Para entender por qué un ejército árabe relativamente pequeño pudo derrotar al Imperio sasánida en pocos años, hay que entender el estado de ese imperio antes de que llegara el primer soldado árabe.
Para comprender la conquista árabe hay que entender qué era el islam en ese momento.
La noticia de la derrota en al-Qadisiyya llegó a Ctesifonte, la capital imperial, antes de que llegaran los refugiados. Y entonces empezó la huida.
Hormozd Mehr sobrevivió a al-Qadisiyya. No por heroísmo, sino porque cuando empezó la derrota tuvo la sensatez de tirarse al suelo entre los muertos y esperar a que la oscuridad cubriera la llanura.